﻿{"id":223,"date":"2013-01-11T14:42:08","date_gmt":"2013-01-11T14:42:08","guid":{"rendered":"http:\/\/mfm.webege.com\/?p=223"},"modified":"2013-02-01T10:40:22","modified_gmt":"2013-02-01T10:40:22","slug":"una-playa-para-ti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/josepmariarossello.com\/ca\/una-playa-para-ti\/","title":{"rendered":"Una Playa para ti"},"content":{"rendered":"<p><!--:ca--><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-189\" alt=\"sencer\" src=\"http:\/\/espairossello.com\/wp-content\/uploads\/sencer.jpg\" width=\"100%\" \/><br \/>\nUNA PLAYA PARA TI<\/strong> <em>( Opera muda para un teatro en construcci\u00f3n ) <\/em>-Pas de zebra-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buscando entre las copias difusas de las fotograf\u00edas de Federico Garc\u00eda Lorca, las que sobraron despu\u00e9s de realizar las ilustraciones para el libro\u201d Lorca, la inc\u00f3gnita visita \u201c, y con la esperanza de encontrar un \u00faltimo impulso para el proyecto del vest\u00edbulo del Teatre Tarragona. Sin darme cuenta romp\u00ed el papel y fraccion\u00e9 la imagen del poeta. Al instante, otra mano, imperceptible, retir\u00f3 un viejo tel\u00f3n situado al fondo de una columnata, como quien retira una piel de cebolla, y descubri\u00f3 un panorama donde los cuatro elementos mostraban sus poderes, y las cosas grandes y las peque\u00f1as encontraban, no sin esfuerzo, su espacio y su geometr\u00eda. Y una violenta curva cruz\u00f3 el espacio sobre la l\u00ednea exacta del horizonte marino.<br \/>\nUn mar a rayas azules y blancas, como la camisa marinera que Anna Mar\u00eda Dal\u00ed le regal\u00f3 al poeta en Cadaqu\u00e9s. Al mismo tiempo una playa crec\u00eda bajo mis pies como una alfombra de arena apasionada que se iba retirando impulsada por la brisa, dejando al descubierto las tablas de un antiguo teatro, y los signos inequ\u00edvocos de la vida y de la muerte, en el fosforescente perfil de Lorca ni\u00f1o, fulgurando en la sombra de una caracola-calavera. Una serpiente ciega, f\u00e1lica, verdosa y trasl\u00facida, s\u00edmbolo de lo femenino en el hombre, emerge como un remoto recuerdo, de lo m\u00e1s profundo de la tierra. Levanta la cabeza y abre la boca anhelando una gota de sangre, inm\u00f3vil, suspendida en el aire. Quintaesencia de la vida que se desprende de un chorro de sangre en asta de toro desgarrada.<br \/>\nConsecuencia \u00faltima de los disparos sobre la lona- piel, curva, de la carpa del Camp de Mart, que vertieron el agua de lluvia, de la noche anterior a su definitiva instalaci\u00f3n. Disparos que me recordaron otros disparos, reales, no fabulados. Agua, sangre, que inevitablemente recuerda otra sangre.<br \/>\nFraccionada la imagen del poeta, su perfil de bronce ingr\u00e1vido presid\u00eda la escena sobre una di\u00e1fana atm\u00f3sfera amarilla, irreverente para el teatro. y en la h\u00fameda l\u00ednea sin fin del horizonte, la fotocopia de uno de los extraordinarios ojos del poeta, se sosten\u00eda en perfecto equilibrio, observando, desde el otro lado del espejo, all\u00ed donde mora el duende.<\/p>\n<p>En un nocturno extremadamente constelado, una gigantesca pita carn\u00edvora, presa de un desbordado deseo intenta devorar una luna blanca como un diente de ajo. La naturaleza mostrando abiertamente su desatado deseo en busca de lo inabastable. Y Tarragona difuminada en la penumbra, iluminada por una lluvia de luci\u00e9rnagas, reflejo de las estrellas sobre el asfalto duerme sue\u00f1os de piedra y de cipr\u00e9s. Mientras, a lo lejos, el fuego de los gitanos murmura presagios y canciones, la oreja del poeta se convierte en p\u00e1jaro, y el esbozo de un animal fabuloso vomita las palabras que call\u00f3 durante largo tiempo.<\/p>\n<p>Una playa para ti. El poeta revela al periodista que quer\u00eda hacerse una casa en el Mediterr\u00e1neo. Una playa para todos. Un teatro bajo la arena y un pozo de secretos que se ir\u00e1n blanqueando al sol.<\/p>\n<p><em>Josep Maria Rossell\u00f3<\/em><!--:--><!--:es--><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><a href=\"http:\/\/espairossello.com\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/sencer.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-189\" alt=\"sencer\" src=\"http:\/\/espairossello.com\/wp-content\/uploads\/sencer.jpg\" width=\"100%\" \/><\/a><br \/>\nUNA PLAYA PARA TI<\/strong> <em>( Opera muda para un teatro en construcci\u00f3n ) <\/em>-Pas de zebra-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buscando entre las copias difusas de las fotograf\u00edas de Federico Garc\u00eda Lorca, las que sobraron despu\u00e9s de realizar las ilustraciones para el libro\u201d Lorca, la inc\u00f3gnita visita \u201c, y con la esperanza de encontrar un \u00faltimo impulso para el proyecto del vest\u00edbulo del Teatre Tarragona. Sin darme cuenta romp\u00ed el papel y fraccion\u00e9 la imagen del poeta. Al instante, otra mano, imperceptible, retir\u00f3 un viejo tel\u00f3n situado al fondo de una columnata, como quien retira una piel de cebolla, y descubri\u00f3 un panorama donde los cuatro elementos mostraban sus poderes, y las cosas grandes y las peque\u00f1as encontraban, no sin esfuerzo, su espacio y su geometr\u00eda. Y una violenta curva cruz\u00f3 el espacio sobre la l\u00ednea exacta del horizonte marino.<br \/>\nUn mar a rayas azules y blancas, como la camisa marinera que Anna Mar\u00eda Dal\u00ed le regal\u00f3 al poeta en Cadaqu\u00e9s. Al mismo tiempo una playa crec\u00eda bajo mis pies como una alfombra de arena apasionada que se iba retirando impulsada por la brisa, dejando al descubierto las tablas de un antiguo teatro, y los signos inequ\u00edvocos de la vida y de la muerte, en el fosforescente perfil de Lorca ni\u00f1o, fulgurando en la sombra de una caracola-calavera. Una serpiente ciega, f\u00e1lica, verdosa y trasl\u00facida, s\u00edmbolo de lo femenino en el hombre, emerge como un remoto recuerdo, de lo m\u00e1s profundo de la tierra. Levanta la cabeza y abre la boca anhelando una gota de sangre, inm\u00f3vil, suspendida en el aire. Quintaesencia de la vida que se desprende de un chorro de sangre en asta de toro desgarrada.<br \/>\nConsecuencia \u00faltima de los disparos sobre la lona- piel, curva, de la carpa del Camp de Mart, que vertieron el agua de lluvia, de la noche anterior a su definitiva instalaci\u00f3n. Disparos que me recordaron otros disparos, reales, no fabulados. Agua, sangre, que inevitablemente recuerda otra sangre.<br \/>\nFraccionada la imagen del poeta, su perfil de bronce ingr\u00e1vido presid\u00eda la escena sobre una di\u00e1fana atm\u00f3sfera amarilla, irreverente para el teatro. y en la h\u00fameda l\u00ednea sin fin del horizonte, la fotocopia de uno de los extraordinarios ojos del poeta, se sosten\u00eda en perfecto equilibrio, observando, desde el otro lado del espejo, all\u00ed donde mora el duende.<\/p>\n<p>En un nocturno extremadamente constelado, una gigantesca pita carn\u00edvora, presa de un desbordado deseo intenta devorar una luna blanca como un diente de ajo. La naturaleza mostrando abiertamente su desatado deseo en busca de lo inabastable. Y Tarragona difuminada en la penumbra, iluminada por una lluvia de luci\u00e9rnagas, reflejo de las estrellas sobre el asfalto duerme sue\u00f1os de piedra y de cipr\u00e9s. Mientras, a lo lejos, el fuego de los gitanos murmura presagios y canciones, la oreja del poeta se convierte en p\u00e1jaro, y el esbozo de un animal fabuloso vomita las palabras que call\u00f3 durante largo tiempo.<\/p>\n<p>Una playa para ti. El poeta revela al periodista que quer\u00eda hacerse una casa en el Mediterr\u00e1neo. Una playa para todos. Un teatro bajo la arena y un pozo de secretos que se ir\u00e1n blanqueando al sol.<\/p>\n<p><em>Josep Maria Rossell\u00f3<\/em><!--:--><!--:en--><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><a href=\"http:\/\/espairossello.com\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/sencer.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-189\" alt=\"sencer\" src=\"http:\/\/espairossello.com\/wp-content\/uploads\/sencer.jpg\" width=\"100%\" \/><\/a><br \/>\nUNA PLAYA PARA TI<\/strong> <em>( Opera muda para un teatro en construcci\u00f3n ) <\/em>-Pas de zebra-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buscando entre las copias difusas de las fotograf\u00edas de Federico Garc\u00eda Lorca, las que sobraron despu\u00e9s de realizar las ilustraciones para el libro\u201d Lorca, la inc\u00f3gnita visita \u201c, y con la esperanza de encontrar un \u00faltimo impulso para el proyecto del vest\u00edbulo del Teatre Tarragona. Sin darme cuenta romp\u00ed el papel y fraccion\u00e9 la imagen del poeta. Al instante, otra mano, imperceptible, retir\u00f3 un viejo tel\u00f3n situado al fondo de una columnata, como quien retira una piel de cebolla, y descubri\u00f3 un panorama donde los cuatro elementos mostraban sus poderes, y las cosas grandes y las peque\u00f1as encontraban, no sin esfuerzo, su espacio y su geometr\u00eda. Y una violenta curva cruz\u00f3 el espacio sobre la l\u00ednea exacta del horizonte marino.<br \/>\nUn mar a rayas azules y blancas, como la camisa marinera que Anna Mar\u00eda Dal\u00ed le regal\u00f3 al poeta en Cadaqu\u00e9s. Al mismo tiempo una playa crec\u00eda bajo mis pies como una alfombra de arena apasionada que se iba retirando impulsada por la brisa, dejando al descubierto las tablas de un antiguo teatro, y los signos inequ\u00edvocos de la vida y de la muerte, en el fosforescente perfil de Lorca ni\u00f1o, fulgurando en la sombra de una caracola-calavera. Una serpiente ciega, f\u00e1lica, verdosa y trasl\u00facida, s\u00edmbolo de lo femenino en el hombre, emerge como un remoto recuerdo, de lo m\u00e1s profundo de la tierra. Levanta la cabeza y abre la boca anhelando una gota de sangre, inm\u00f3vil, suspendida en el aire. Quintaesencia de la vida que se desprende de un chorro de sangre en asta de toro desgarrada.<br \/>\nConsecuencia \u00faltima de los disparos sobre la lona- piel, curva, de la carpa del Camp de Mart, que vertieron el agua de lluvia, de la noche anterior a su definitiva instalaci\u00f3n. Disparos que me recordaron otros disparos, reales, no fabulados. Agua, sangre, que inevitablemente recuerda otra sangre.<br \/>\nFraccionada la imagen del poeta, su perfil de bronce ingr\u00e1vido presid\u00eda la escena sobre una di\u00e1fana atm\u00f3sfera amarilla, irreverente para el teatro. y en la h\u00fameda l\u00ednea sin fin del horizonte, la fotocopia de uno de los extraordinarios ojos del poeta, se sosten\u00eda en perfecto equilibrio, observando, desde el otro lado del espejo, all\u00ed donde mora el duende.<\/p>\n<p>En un nocturno extremadamente constelado, una gigantesca pita carn\u00edvora, presa de un desbordado deseo intenta devorar una luna blanca como un diente de ajo. La naturaleza mostrando abiertamente su desatado deseo en busca de lo inabastable. Y Tarragona difuminada en la penumbra, iluminada por una lluvia de luci\u00e9rnagas, reflejo de las estrellas sobre el asfalto duerme sue\u00f1os de piedra y de cipr\u00e9s. Mientras, a lo lejos, el fuego de los gitanos murmura presagios y canciones, la oreja del poeta se convierte en p\u00e1jaro, y el esbozo de un animal fabuloso vomita las palabras que call\u00f3 durante largo tiempo.<\/p>\n<p>Una playa para ti. El poeta revela al periodista que quer\u00eda hacerse una casa en el Mediterr\u00e1neo. Una playa para todos. Un teatro bajo la arena y un pozo de secretos que se ir\u00e1n blanqueando al sol.<\/p>\n<p><em>Josep Maria Rossell\u00f3<\/em><!--:--><!--:ru--><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><a href=\"http:\/\/espairossello.com\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/sencer.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-189\" alt=\"sencer\" src=\"http:\/\/espairossello.com\/wp-content\/uploads\/sencer.jpg\" width=\"100%\" \/><\/a><br \/>\nUNA PLAYA PARA TI<\/strong> <em>( Opera muda para un teatro en construcci\u00f3n ) <\/em>-Pas de zebra-<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buscando entre las copias difusas de las fotograf\u00edas de Federico Garc\u00eda Lorca, las que sobraron despu\u00e9s de realizar las ilustraciones para el libro\u201d Lorca, la inc\u00f3gnita visita \u201c, y con la esperanza de encontrar un \u00faltimo impulso para el proyecto del vest\u00edbulo del Teatre Tarragona. Sin darme cuenta romp\u00ed el papel y fraccion\u00e9 la imagen del poeta. Al instante, otra mano, imperceptible, retir\u00f3 un viejo tel\u00f3n situado al fondo de una columnata, como quien retira una piel de cebolla, y descubri\u00f3 un panorama donde los cuatro elementos mostraban sus poderes, y las cosas grandes y las peque\u00f1as encontraban, no sin esfuerzo, su espacio y su geometr\u00eda. Y una violenta curva cruz\u00f3 el espacio sobre la l\u00ednea exacta del horizonte marino.<br \/>\nUn mar a rayas azules y blancas, como la camisa marinera que Anna Mar\u00eda Dal\u00ed le regal\u00f3 al poeta en Cadaqu\u00e9s. Al mismo tiempo una playa crec\u00eda bajo mis pies como una alfombra de arena apasionada que se iba retirando impulsada por la brisa, dejando al descubierto las tablas de un antiguo teatro, y los signos inequ\u00edvocos de la vida y de la muerte, en el fosforescente perfil de Lorca ni\u00f1o, fulgurando en la sombra de una caracola-calavera. Una serpiente ciega, f\u00e1lica, verdosa y trasl\u00facida, s\u00edmbolo de lo femenino en el hombre, emerge como un remoto recuerdo, de lo m\u00e1s profundo de la tierra. Levanta la cabeza y abre la boca anhelando una gota de sangre, inm\u00f3vil, suspendida en el aire. Quintaesencia de la vida que se desprende de un chorro de sangre en asta de toro desgarrada.<br \/>\nConsecuencia \u00faltima de los disparos sobre la lona- piel, curva, de la carpa del Camp de Mart, que vertieron el agua de lluvia, de la noche anterior a su definitiva instalaci\u00f3n. Disparos que me recordaron otros disparos, reales, no fabulados. Agua, sangre, que inevitablemente recuerda otra sangre.<br \/>\nFraccionada la imagen del poeta, su perfil de bronce ingr\u00e1vido presid\u00eda la escena sobre una di\u00e1fana atm\u00f3sfera amarilla, irreverente para el teatro. y en la h\u00fameda l\u00ednea sin fin del horizonte, la fotocopia de uno de los extraordinarios ojos del poeta, se sosten\u00eda en perfecto equilibrio, observando, desde el otro lado del espejo, all\u00ed donde mora el duende.<\/p>\n<p>En un nocturno extremadamente constelado, una gigantesca pita carn\u00edvora, presa de un desbordado deseo intenta devorar una luna blanca como un diente de ajo. La naturaleza mostrando abiertamente su desatado deseo en busca de lo inabastable. Y Tarragona difuminada en la penumbra, iluminada por una lluvia de luci\u00e9rnagas, reflejo de las estrellas sobre el asfalto duerme sue\u00f1os de piedra y de cipr\u00e9s. Mientras, a lo lejos, el fuego de los gitanos murmura presagios y canciones, la oreja del poeta se convierte en p\u00e1jaro, y el esbozo de un animal fabuloso vomita las palabras que call\u00f3 durante largo tiempo.<\/p>\n<p>Una playa para ti. El poeta revela al periodista que quer\u00eda hacerse una casa en el Mediterr\u00e1neo. Una playa para todos. Un teatro bajo la arena y un pozo de secretos que se ir\u00e1n blanqueando al sol.<\/p>\n<p><em>Josep Maria Rossell\u00f3<\/em><!--:--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UNA PLAYA PARA TI ( Opera muda para un teatro en construcci\u00f3n ) -Pas de zebra- Buscando entre las copias [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":189,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4],"class_list":["post-223","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized-ca","tag-una-playa-para-ti"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/josepmariarossello.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/223","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/josepmariarossello.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/josepmariarossello.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmariarossello.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmariarossello.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=223"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/josepmariarossello.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/223\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":746,"href":"https:\/\/josepmariarossello.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/223\/revisions\/746"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmariarossello.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media\/189"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/josepmariarossello.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=223"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmariarossello.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=223"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/josepmariarossello.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=223"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}